Visitar una casa que estás pensando comprar o rentar puede ser emocionante. El problema es que esa emoción también puede hacer que prestemos mucha atención a la cocina, el tamaño de las recámaras o el jardín y dejemos pasar detalles que después pueden convertirse en gastos importantes. Una visita inteligente no significa recorrer la propiedad buscando defectos. Significa observar con calma y...